Increíblemente, Bob Dylan pasó por Córdoba. El mismo tipo que es hoy uno de los artistas vivos más influyentes de toda la cultura rock y folk contemporánea recorrió algunas de las calles de esta ciudad. Tan importante es Dylan que la revista Time (si, a los yanquis les encantan los charts) lo llegó a nombrar una de las cien personalidades más influyentes de todo el siglo XX.
Pero supongamos que lo de Bob –quien, pudimos comprobar, es muy discreto– se limita solamente a la música. Hagamos de cuenta que no fue el emblema de un movimiento cultural que ocupó una década de por sí emblemática como la del ’60 y solamente apuntemos su importancia como músico.
“Sin Bob, los Beatles no habrían hecho el Sargent Pepper, los Pistols no habrían hecho God save the Queen y U2 no habría hecho Pride (in the name of love)”. La frase la dijo Bruce Springteen, y cabría agregar que ninguna canción de protesta sería como la conocemos sin Bob. Y las citas sobre elogios a Dylan de personajes musicales verdaderamente masivos podrían seguir hasta el infinito.
Además de eso –que ya es bastante–, está claro que fue, es y será uno de los músicos más homenajeados por sus pares (posiblemente se encuentre detrás tan solo de los Beatles y Elvis en cantidad de covers de sus canciones), algo que habla por sí solo de su tremenda importancia.
Pues bien, si se trata de discreción, la cantidad de público que pagó su entrada para ver a semejante monstruo en acción fue mucho más que discreta: 2700 tickets cortados, que sumados a unas…¡1800 invitaciones! cedidas por los patrocinadores, apenas si rasguñaron los 4500 asistentes.
¿Entradas caras? Es posible que los boletos más baratos a $ 105 espanten un poco…pero era Dylan el que bajaba hasta Córdoba, no Lenny Kravitz, o lo que queda de Credence, o Toto (Dios, en el mismo recinto, Toto metió casi la misma cantidad de gente).
El evento tuvo difusión, no hubo radio que no hiciera su especial “dylaniano” (hasta la FM Las Rosas tuvo el suyo), por lo que estaba bien instalado en los medios.
¿Es demasiado para Córdoba? Puede ser. Lo que sí es seguro es que si juntamos a los miles de cordobeses que se quejan de no tener “shows de nivel internacional” en nuestra ciudad, llenarían un Chateau. Hubiera sido bueno que aunque sea algunos de ellos estuviera ahí la noche histórica en que Bob Dylan tocó en el Orfeo. Era Bob, carajo... |